La intervención formó parte del Plan de Renovación Integral de Estaciones que lleva adelante el Gobierno porteño a través de Subterráneos de Buenos Aires (SBASE). El objetivo fue actualizar las instalaciones, mejorar la circulación interna y resolver problemas de infraestructura acumulados con el paso del tiempo, sin descuidar los elementos arquitectónicos que forman parte del patrimonio histórico de la red.
Los trabajos incluyeron tareas de impermeabilización, pintura, renovación de revestimientos, colocación de nuevas luminarias y reemplazo de pisos. También se incorporaron mejoras en la señalización y en el mobiliario del andén, con el propósito de ofrecer un espacio más funcional para los miles de pasajeros que utilizan diariamente la Línea D.
La estación había permanecido cerrada desde marzo de 2026, mientras avanzaban las obras de puesta en valor. La licitación de los trabajos se había realizado en agosto de 2024 y fue adjudicada hacia fines de ese año a la empresa Bencen Construcciones.
Qué cambios se realizaron en la estación Tribunales
La renovación abarcó diferentes sectores de la estación, desde los accesos ubicados a nivel de calle hasta las áreas de circulación subterránea. Las tareas estuvieron orientadas tanto a mejorar la apariencia de las instalaciones como a resolver problemas vinculados con la conservación de la infraestructura.
Entre las principales intervenciones se destacaron:
- Impermeabilización: se realizaron inyecciones, tratamientos de juntas y aplicaciones de productos específicos para reducir las filtraciones de agua.
- Renovación de pisos y revestimientos: se reemplazaron superficies deterioradas y se colocaron revestimientos metálicos en paredes y cielorrasos para proteger determinados sectores.
- Nueva iluminación: se instalaron luminarias LED, destinadas a mejorar la visibilidad y las condiciones de uso de los espacios.
- Actualización de la señalización: se renovaron carteles e indicaciones para facilitar la orientación de los pasajeros dentro de la estación.
- Accesibilidad: se incorporaron referencias en braille en pasamanos y pórticos, para facilitar el desplazamiento de personas con discapacidad visual.
- Mobiliario: se instalaron nuevos bancos, cestos y apoyos isquiáticos en el andén.
La impermeabilización fue uno de los componentes centrales de la intervención. Las filtraciones pueden deteriorar los revestimientos, afectar la conservación de los materiales y generar la necesidad de reparaciones recurrentes. Por ese motivo, los trabajos incluyeron tratamientos específicos sobre juntas y sectores de la estructura para mejorar su protección frente al ingreso de agua.
Las tareas también alcanzaron las escaleras, los dos vestíbulos y el andén central. La renovación de estos espacios buscó ordenar la circulación interna y mejorar las condiciones generales de permanencia de los usuarios durante la espera de las formaciones.
La incorporación de iluminación LED y de señalización actualizada apunta, además, a facilitar la orientación dentro de la estación, especialmente en los momentos de mayor circulación de pasajeros.
Qué accesos permanecieron cerrados después de la reapertura
Aunque Tribunales volvió a recibir pasajeros el 5 de octubre, la habilitación no comprendió la totalidad de sus ingresos. Las obras continuaron en el vestíbulo ubicado sobre la calle Talcahuano, por lo que los accesos correspondientes a ese sector permanecieron cerrados temporalmente.
Durante ese período, los usuarios debieron ingresar por las entradas ubicadas en Lavalle 1245 y Libertad 540.
La continuidad de las tareas en Talcahuano estuvo relacionada con trabajos de impermeabilización y adecuación de las salidas de emergencia. Por lo tanto, la reapertura de la estación permitió restablecer el servicio ferroviario sin que eso significara la finalización de todas las intervenciones previstas.
La situación requirió que los pasajeros tuvieran en cuenta las modificaciones en los puntos de acceso para organizar sus recorridos, especialmente quienes utilizan habitualmente las entradas sobre Talcahuano para llegar a sus destinos.
La finalización de las obras pendientes debía permitir completar la renovación de los sectores que todavía permanecían intervenidos. La información difundida al anunciar la reapertura no estableció una fecha definitiva para la habilitación de esos ingresos.
Restauraron los murales de una estación con valor histórico
Uno de los aspectos más relevantes de la intervención fue la recuperación de los murales ubicados en los tímpanos de la estación. A diferencia de las tareas de renovación convencional, estos trabajos requirieron la participación de profesionales especializados en conservación y restauración patrimonial.
Tribunales cuenta con protección patrimonial y fue inaugurada el 3 de junio de 1937. En 1997, además, recibió la declaración de monumento histórico nacional, una condición que establece criterios específicos para intervenir sobre sus elementos de valor cultural.
Por ese motivo, la restauración se desarrolló siguiendo los lineamientos de la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico de la Ciudad y de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos.
El objetivo fue recuperar los murales y preservar sus características originales dentro de un proyecto más amplio de modernización. La intervención buscó compatibilizar las mejoras funcionales con el cuidado de los componentes históricos que forman parte de la identidad de la estación.
La conservación de estos elementos constituye un desafío particular en una infraestructura que mantiene un uso cotidiano intenso. Las obras deben contemplar las necesidades actuales de circulación, seguridad y mantenimiento, al mismo tiempo que resguardan los bienes patrimoniales.
La renovación de Tribunales se suma así a otras intervenciones en estaciones históricas del subte porteño, donde la actualización de las instalaciones debe desarrollarse junto con medidas destinadas a conservar los elementos arquitectónicos originales.
Tribunales, parte del plan de modernización del subte porteño
La reapertura de Tribunales se incorporó a una estrategia más amplia del Gobierno de la Ciudad para renovar estaciones de las líneas A, B, C, D y E, además de realizar intervenciones en distintos paradores del Premetro.
Según el balance oficial difundido en octubre de 2026, ya se habían completado trabajos de puesta en valor en 21 estaciones. Las intervenciones comprendieron mejoras en pisos, iluminación, señalización, impermeabilización, accesibilidad y conservación patrimonial, según las necesidades de cada parada.
Al mismo tiempo, otras estaciones continuaban cerradas por obras. Entre ellas se encontraban Medrano, de la Línea B; Lavalle, de la Línea C; y General Urquiza y Entre Ríos, de la Línea E. También avanzaban trabajos en Alberti, Pasco y Sáenz Peña, de la Línea A; Ángel Gallardo y Dorrego, de la Línea B; e Independencia, de la Línea C.
El alcance de estas intervenciones varía de acuerdo con las características constructivas, el estado de conservación y las necesidades operativas de cada estación. En las paradas más antiguas, la renovación puede requerir trabajos específicos sobre estructuras, revestimientos y elementos patrimoniales que demandan procedimientos diferentes de los utilizados en instalaciones más recientes.
La actualización de las estaciones constituye uno de los componentes del plan de modernización de la red. Sin embargo, las mejoras edilicias no resuelven por sí solas todos los problemas del servicio, que también dependen del estado de los trenes, la frecuencia de circulación, el mantenimiento de las vías y la infraestructura eléctrica.
Otros proyectos para actualizar la red de subterráneos
En paralelo con las obras en las estaciones, SBASE avanzaba con otros proyectos destinados a renovar la infraestructura y mejorar el funcionamiento del sistema.
Entre las iniciativas anunciadas se encontraba la licitación de la futura Línea F, un proyecto de expansión de la red que busca incorporar una nueva conexión al sistema de transporte porteño. También se contemplaba la adquisición de 224 coches para renovar integralmente la flota de la Línea B y contribuir a mejorar las frecuencias de las líneas A y C.
A esas medidas se sumaban planes para renovar escaleras mecánicas e instalar nuevos ascensores, con el objetivo de actualizar los equipos existentes y mejorar las condiciones de accesibilidad en las estaciones.
La modernización del subte requiere combinar inversiones de distinta escala: desde las intervenciones puntuales en los espacios de circulación hasta la renovación de trenes y la ampliación de la infraestructura. Cada uno de esos componentes influye en la experiencia cotidiana de los pasajeros y en la capacidad del sistema para responder a la demanda de movilidad de la Ciudad.
En ese marco, la puesta en valor de Tribunales representa una mejora concreta en las condiciones edilicias de una estación de la Línea D. La evaluación integral de sus resultados dependerá también de la conservación posterior de las instalaciones y de la continuidad de las tareas de mantenimiento.
Una estación histórica adaptada a las necesidades actuales
La reapertura de Tribunales permitió restablecer el acceso a una parada importante para quienes se desplazan por el centro porteño, en un área próxima a los tribunales judiciales y a otros edificios institucionales y comerciales.
La renovación combinó trabajos de infraestructura, mejoras en la iluminación, incorporación de señalización accesible y restauración de elementos patrimoniales. Esa combinación refleja la necesidad de adaptar las estaciones históricas a las exigencias actuales del transporte sin perder los rasgos que forman parte de su valor arquitectónico.
El regreso del servicio el 5 de octubre representó el final de la etapa principal de cierre, aunque quedaron pendientes los trabajos en el vestíbulo de Talcahuano. Por eso, durante el período posterior a la reapertura, los usuarios debieron utilizar los accesos alternativos de Lavalle y Libertad.
La evolución de las tareas pendientes y el mantenimiento de las instalaciones serán determinantes para consolidar las mejoras realizadas. En una red que transporta diariamente a miles de personas, la conservación de los espacios de circulación y la actualización de los sistemas de señalización y accesibilidad resultan fundamentales para sostener condiciones adecuadas de uso.
La intervención en Tribunales se inscribe, finalmente, en un proceso de renovación más amplio que busca actualizar la infraestructura del subte porteño. Su importancia radica tanto en las mejoras introducidas como en el desafío de preservar una estación histórica mientras continúa cumpliendo su función dentro del sistema de transporte público.
