La Ciudad finalizó la puesta en valor del ex Velódromo de Palermo con nuevos espacios deportivos y recreativos.

El Gobierno porteño concluyó las obras de renovación integral del antiguo Velódromo Belisario Roldán, ubicado dentro del Parque Tres de Febrero, en Palermo. La intervención abarcó más de 42.000 metros cuadrados de espacio público e incluyó mejoras en infraestructura deportiva, incorporación de nuevos sectores recreativos y una transformación completa del entorno urbano. Según informaron desde la Ciudad, el proyecto impactará de manera directa en más de 100.000 vecinos.

La obra fue desarrollada en conjunto por el Ministerio de Espacio Público y la Comuna 14, con el objetivo de recuperar un lugar emblemático de la actividad deportiva porteña y reintegrarlo al circuito de parques y espacios verdes de la zona. Entre los trabajos realizados se destacan la restauración del acceso histórico original, la reorganización del tránsito vehicular y del estacionamiento, además de la creación de senderos que conectan con los recorridos aeróbicos existentes.

Recuperación de la pista y nuevos sectores deportivos

Uno de los principales ejes de la intervención fue la restauración de los 3.500 metros cuadrados correspondientes a los peraltes de la antigua pista del velódromo, es decir, las curvas inclinadas características del circuito. Allí se realizaron mejoras integrales en la superficie, trabajos de pintura y restauración de las estructuras metálicas originales.

El nuevo predio también incorpora una cancha de beach volley de 605 metros cuadrados preparada para competencias oficiales nacionales e internacionales. Además, se reacondicionó el bowl de skate mediante trabajos sobre 500 metros cuadrados de superficie, con correcciones estructurales y mejoras en las terminaciones para reforzar la seguridad y optimizar su uso deportivo.

Espacios recreativos y paisajismo

Dentro del área renovada se incorporaron 480 metros cuadrados de juegos recreativos con propuestas pensadas para distintas edades. El sector incluye estructuras de escalada, redes trepadoras, semiesferas de caucho y pisos de seguridad fabricados con materiales amortiguantes.

También se sumaron bancos y áreas de descanso, nueva señalización en el acceso sobre la avenida Figueroa Alcorta y un rediseño paisajístico con árboles y especies herbáceas destinado a generar sombra y mejorar las condiciones ambientales del predio.

Mejoras urbanas e infraestructura del entorno

Las tareas realizadas en los alrededores incluyeron la renovación de veredas mediante hormigón intertrabado, la construcción de calles de convivencia para peatones y vehículos y la repavimentación de casi 10.000 metros cuadrados sobre la calle Belisario Roldán.

En materia de iluminación, se instalaron más de 2.100 metros de tendido eléctrico nuevo, junto con 78 columnas y 53 farolas para reforzar la visibilidad y la seguridad en senderos y accesos.

Asimismo, el sistema de drenaje fue completamente actualizado con la incorporación de nuevos conductos pluviales, sumideros y cámaras de inspección, buscando mejorar el escurrimiento del agua y disminuir el riesgo de anegamientos durante lluvias intensas.

Con esta intervención, la Ciudad apunta a consolidar un espacio público renovado, accesible y orientado tanto a la práctica deportiva como a las actividades recreativas y de encuentro vecinal.

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