Emova respondió al anuncio de apertura de molinetes en la Línea D por parte de los metrodelegados.

La empresa concesionaria del Subte, Emova, difundió un comunicado para fijar su postura frente a la medida de fuerza anunciada por los metrodelegados para el lunes 9 de marzo en la Línea D.

Según informó la compañía, la protesta se realizará en la estación Congreso de Tucumán mediante la liberación de molinetes, una acción que fue convocada por un grupo de delegados sindicales. En ese contexto, desde la empresa explicaron que el conflicto está vinculado con la decisión de no efectivizar a una empleada luego de finalizado su período de prueba.

“Emova informa, ante la medida anunciada en estación Congreso de Tucumán para el lunes 9 de marzo por parte de un grupo de delegados, que este tipo de acciones que viene realizando el gremio responde a la decisión de no incorporar de manera efectiva a una empleada tras su período de prueba por reiterados incumplimientos en sus tareas. La empresa cumplió con todas las instancias posibles para evitar dicha situación”, señalaron desde la concesionaria.

El comunicado se conoció después de que la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP), conocidos como metrodelegados, anunciara que liberarán los molinetes de la estación cabecera de la Línea D para reclamar la reincorporación de Araceli Pintos, una trabajadora que fue desvinculada de la empresa en diciembre del año pasado.

La medida está prevista para comenzar a las 7 de la mañana y forma parte de un plan de lucha que el gremio viene impulsando para exigir que Emova revierta lo que consideran un despido injustificado. Además, la acción se enmarca en las actividades vinculadas con la jornada de lucha por el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

Desde el sindicato sostienen que Pintos fue despedida “de forma persecutoria, ilegal y discriminatoria” luego de denunciar haber sufrido acoso sexual por parte de un agente de la Policía de la Ciudad mientras se encontraba en su lugar de trabajo. En ese sentido, advirtieron que continuarán con las medidas gremiales hasta lograr su reincorporación.

“Seguiremos con este reclamo hasta que la empresa Emova revierta su postura, deje de encubrir al acosador y reincorpore a Araceli a su puesto de trabajo. Vamos a continuar con todas las acciones sindicales que estén a nuestro alcance para lograr ese objetivo”, expresaron desde el gremio.

De acuerdo con la denuncia realizada por los metrodelegados, cuando la trabajadora informó a la empresa sobre el presunto acoso sufrido por parte del efectivo policial, la concesionaria habría respaldado al agente, manteniéndolo en su puesto, mientras que a la empleada la trasladaron inicialmente a otra estación.

Posteriormente, según sostienen, fue cambiada de línea y destinada a la Línea C. También aseguran que sufrió presiones y hostigamiento por parte de supervisores para que desistiera de la denuncia, situación que habría culminado con su despido en diciembre.

En declaraciones al medio La Izquierda Diario, Pintos relató su versión de los hechos. “Yo denuncié el acoso al sindicato, ellos hablaron con la empresa y desde la empresa les dijeron que no hiciera la denuncia, que iba a conservar el trabajo. Al parecer ya querían echarme por eso, porque consideran que denunciar te vuelve una persona conflictiva. Primero me cambian de estación y después me trasladan a la Línea C. Yo trabajaba muy bien y estaba muy cómoda con mis compañeras. Hasta que un día me presento a trabajar y me dicen que ya no pertenecía más a la empresa. Seguí yendo a mi puesto y recién a los cinco días me enviaron el telegrama. El policía hoy sigue trabajando acá. También acosó a otra compañera, que continúa en su puesto”, aseguró.

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