En un amplio despliegue de seguridad desarrollado durante la madrugada del lunes, la Policía de la Ciudad logró desarticular una organización criminal dedicada al robo de motocicletas, tras concretar 65 allanamientos simultáneos en distintos puntos del conurbano bonaerense. Como resultado del operativo, fueron detenidas 25 personas, entre ellas 23 mayores de edad y dos menores, y se secuestró una importante cantidad de vehículos, autopartes, armas y otros elementos vinculados a la actividad delictiva.
La intervención permitió desbaratar una estructura delictiva compleja, investigada desde hace más de un año, a la que se vincula con al menos 120 robos de motos cometidos a mano armada tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en la provincia. En numerosos hechos, los integrantes de la banda llegaron a efectuar disparos con armas de fuego para concretar los asaltos, provocando heridas de gravedad en algunas de las víctimas.
Un operativo de gran magnitud
Del megaoperativo participaron más de 800 efectivos de la Policía de la Ciudad, incluyendo personal de Investigaciones, grupos especiales de irrupción y contención, divisiones motorizadas y el apoyo aéreo del helicóptero de la fuerza. El despliegue coordinado permitió ejecutar de manera simultánea las órdenes judiciales, evitando fugas y asegurando resultados positivos en cada uno de los procedimientos.
Durante los allanamientos se logró el secuestro de 20 motocicletas, cuatro automóviles, dos armas de fuego, municiones de distintos calibres, 63 teléfonos celulares, cascos y herramientas conocidas como “yugas”, comúnmente utilizadas para forzar cerraduras y encendidos de motos. Todo el material incautado será peritado y analizado para avanzar con nuevas imputaciones y posibles detenciones adicionales.
Una investigación de largo aliento
La causa tuvo su origen en febrero de 2025, cuando dos delincuentes fueron detenidos tras cometer el robo a mano armada de una motocicleta. Luego de una persecución que finalizó en las inmediaciones del Puente Alsina, los efectivos lograron recuperar el vehículo sustraído y secuestrar el teléfono celular de uno de los implicados, elemento que resultó clave para el avance de la investigación.
El análisis del dispositivo permitió identificar vínculos, comunicaciones y modos de organización que llevaron a los investigadores a reconstruir el funcionamiento de la banda. A partir de esa información, en junio del año pasado se realizaron 32 allanamientos, que culminaron con 33 personas detenidas y el secuestro de nuevos teléfonos móviles, los cuales ampliaron el universo de sospechosos y aportaron datos decisivos para profundizar la causa.
Nuevos allanamientos y expansión territorial
Tras continuar con las tareas investigativas y el peritaje de los dispositivos incautados, la Justicia ordenó una nueva serie de procedimientos que se concretaron en esta última etapa. Los allanamientos se llevaron a cabo en los partidos bonaerenses de Lanús, Lomas de Zamora, San Martín, Esteban Echeverría y Luján.
La amplitud geográfica de los procedimientos evidenció el alcance territorial de la organización, que operaba desde distintos puntos del conurbano, pero concentraba gran parte de sus robos en la Ciudad de Buenos Aires.
Declaraciones del Ministerio de Seguridad
Al referirse al resultado del operativo, el ministro de Seguridad porteño, Horacio Giménez, destacó la magnitud del trabajo realizado y el impacto de la investigación:
“Se trata de delincuentes dedicados al robo de motos, muchas veces a mano armada. Contamos con 120 hechos probados dentro de una investigación que lleva más de un año. Hoy alcanzamos un resultado muy importante, con 25 detenidos y el secuestro de motocicletas y autopartes que fueron robadas recientemente en la Ciudad”.
El funcionario remarcó además la cooperación judicial que permitió avanzar fuera de los límites jurisdiccionales: “La Justicia nos otorgó una extensión de jurisdicción que nos permitió trabajar directamente en territorio bonaerense. Con todo lo secuestrado vamos a seguir profundizando la investigación y es muy probable que en poco tiempo se produzcan nuevas detenciones. A quienes vengan a robar a la Ciudad, los vamos a ir a buscar”.
Cómo operaba la organización criminal
Según se desprende de la investigación, la banda se dedicaba principalmente a la sustracción de motocicletas, que luego eran destinadas a dos circuitos: la reventa en el mercado ilegal a precios inferiores a los del circuito formal, o el desguace para la comercialización de autopartes.
El peritaje de los teléfonos secuestrados permitió constatar numerosas conversaciones a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería, en las que se planificaban los robos, en su mayoría cometidos en la Capital Federal. En esos intercambios se coordinaban zonas, horarios y objetivos específicos.
A partir de ese análisis, los investigadores lograron establecer que la organización estaba integrada por al menos otros 32 delincuentes, entre hombres y mujeres, cuyas edades oscilan entre los 18 y 23 años. La estructura incluía además a compradores habituales, encargados de recibir las motos robadas para su posterior reventa en el mercado paralelo.
Un dato relevante de la causa es que muchos de los robos se realizaban por encargo, especificando marca y modelo de las motocicletas buscadas, lo que demuestra un nivel de planificación y demanda previa por parte de los receptadores.
Aguantaderos y ocultamiento de elementos robados
La investigación también permitió identificar diversos domicilios utilizados como “aguantaderos”, donde la banda ocultaba motocicletas sustraídas, autopartes y armas de fuego. Estos lugares funcionaban como puntos de acopio temporario antes de la venta o el desguace de los vehículos.
El desmantelamiento de estos espacios resultó clave para debilitar la logística de la organización y cortar la cadena de comercialización ilegal.
Un golpe significativo contra el robo de motos
El resultado del megaoperativo representa un golpe contundente contra una de las modalidades delictivas que más preocupa a los vecinos. La articulación entre investigación criminal, tecnología y despliegue territorial permitió desarticular una banda con alto grado de organización y capacidad operativa.
Desde el Ministerio de Seguridad destacaron que la causa continúa abierta y que el material secuestrado será determinante para avanzar con nuevas medidas judiciales, reforzando el compromiso de la Ciudad en la lucha contra el delito y la protección de quienes circulan a diario por el espacio público.
