Tras 18 años de hegemonía electoral en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), el partido Propuesta Republicana (PRO) enfrenta su desafío político más complejo. La histórica fuerza política que lideró la gestión de la ciudad desde 2007 podría quedar relegada al tercer puesto en las elecciones para renovar la mitad de la Legislatura porteña, previstas para el 18 de mayo de este año. Esta posibilidad se incrementa especialmente en un escenario en que el expresidente Mauricio Macri no se presente como candidato, según un estudio reciente de Proyección Consultores.
La Ciudad de Buenos Aires, tradicional bastión del PRO, atraviesa un proceso electoral marcado por múltiples cambios institucionales y políticos que afectan la configuración del mapa electoral y la competitividad de los distintos espacios políticos. La suspensión de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) para este año, aprobada por la Legislatura porteña en febrero de 2025, junto al cambio en el sistema de votación a boleta única electrónica, han modificado la dinámica electoral y plantean un escenario electoral inédito. En este marco, la fuerza liderada por Macri deberá enfrentar una mayor fragmentación electoral y un electorado que, según el sondeo, busca candidatos con capacidad de poner límites tanto a Javier Milei, en la órbita nacional, como a Jorge Macri, en la gestión local.
La encuesta y sus principales resultados
El relevamiento, realizado entre el 25 y 28 de febrero pasados sobre una muestra de 812 residentes de CABA, contó con un nivel de confianza del 95% y un margen de error del 3,46%. Se evaluaron dos escenarios: uno con el expresidente Mauricio Macri como candidato principal del PRO y otro con la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal.
- Escenario con Mauricio Macri como candidato:
En este contexto, Mauricio Macri lidera la intención de voto con un 24,2%, seguido por Leandro Santoro, diputado nacional por Unión por la Patria, con el 22,3%. Manuel Adorni, vocero presidencial, se ubica tercero con el 15,5%. En este panorama, la fuerza política se mantiene competitiva aunque lejos de los abultados números que lograba en elecciones previas.
Otros candidatos evaluados incluyen al exjefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta, con un 6%, y al senador radical Martín Lousteau, con un 5,7%. La lista se completa con figuras como Ramiro Marra, recientemente expulsado de La Libertad Avanza, y Vanina Biasi, del Frente de Izquierda.
Para esta opción, el voto en blanco alcanza un 4,3% y un 16,8% de los encuestados manifestó indecisión. - Escenario con María Eugenia Vidal como candidata:
En este segundo escenario, Vidal ocuparía el tercer lugar con un 15% de intención de voto, mientras que el vocero presidencial de La Libertad Avanza lideraría con un 23,2%, seguido por el senador y dirigente del Frente de Todos Mariano Recalde con el 16,1%.
En esta hipótesis, Rodríguez Larreta incrementaría su apoyo al 8,5%, superando a Lousteau y a la representante del Frente de Izquierda, Vanina Biasi. El voto en blanco subiría a 6,3% y un 21,7% aún no sabe a quién votar.
En cuanto a la elección para legisladores porteños, el estudio muestra un liderazgo ajustado del PRO con Fernán Quirós, actual ministro de Salud, con un 24,2%, seguido muy de cerca por Santoro (23,7%). El tercer lugar lo ocuparía Pilar Ramírez, candidata libertaria, con un 11%.
Opinión pública y postura frente a Javier Milei y Jorge Macri
El estudio también exploró la percepción de los porteños respecto al Gobierno nacional y a la gestión porteña. En ese sentido, el 57,1% de los encuestados expresó que votaría a un candidato opositor a Javier Milei con el fin de “ponerle límites” a sus propuestas y gestión. El 42,9% restante manifestó que apoyaría a un postulante alineado con el presidente para que pueda avanzar con su agenda política.
En el plano local, las opiniones se reparten casi por igual: un 50,7% se mostró dispuesto a elegir un candidato opositor al Jefe de Gobierno porteño Jorge Macri, mientras que el 49,3% apoyaría a un candidato que respalde la gestión actual. Este equilibrio refleja una ciudadanía dividida y un escenario político de alta competitividad y tensión.
En cuanto a la imagen del Jefe de Gobierno, el 47,6% tiene una valoración positiva de su gestión, en tanto que el 47,3% la evalúa negativamente. La valoración muy positiva llega al 6,7%, mientras que el 16,4% define la gestión como “muy negativa”. Por otro lado, respecto al gobierno nacional de Javier Milei, un 50,5% tiene una imagen negativa y un 47,3% positiva, con un 28,4% de valoración “muy negativa” y un 12% “muy positiva”.
Principales preocupaciones de los porteños
En cuanto a las problemáticas que afectan a los habitantes de la Ciudad, el sondeo indica que la inseguridad y la delincuencia se posicionan como la preocupación principal para el 50,3% de los consultados, consolidándose como la prioridad en la agenda pública. Le siguen los bajos salarios e ingresos familiares (36,4%) y la inflación (29,3%), temas que reflejan la compleja situación económica que atraviesa el país y la capital.
Otros temas recurrentes mencionados son el funcionamiento de la justicia (27,7%), la corrupción (23,7%) y el impacto de los impuestos y aumentos tarifarios (20,9%). Cuando se pidió elegir solo una preocupación principal, el 29,7% eligió la inseguridad, otro 29,7% la dificultad para llegar a fin de mes, y el 23,5% manifestó temor a una crisis económica generalizada. Un 11,3% mostró preocupación por eventuales restricciones a derechos y libertades.
Análisis político: el fin de una era para el PRO
La encuesta marca un punto de inflexión para el PRO, que durante casi dos décadas dominó el escenario político porteño y nacional a través de figuras como Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal. Sin embargo, las nuevas dinámicas políticas y sociales, sumadas a la irrupción de nuevas fuerzas y liderazgos, modifican profundamente la composición del electorado.
El crecimiento de Javier Milei y La Libertad Avanza, con su discurso disruptivo y posicionamiento crítico tanto del oficialismo como de la oposición tradicional, representa un desafío directo para el PRO, que debe repensar su estrategia para mantenerse relevante. La potencial alianza electoral con LLA, que algunos sectores evalúan, también genera debates internos y posibles tensiones sobre la identidad y posicionamiento del partido.
Por otro lado, la fragmentación electoral y la ausencia de las PASO, donde habitualmente se dirimían las candidaturas y posicionamientos internos, añaden complejidad y riesgo a la estrategia electoral del PRO y del resto de las fuerzas políticas. La boleta única electrónica promete simplificar el proceso, pero también representa un cambio sustancial en la forma de participación ciudadana.
Perspectivas y desafíos para la Ciudad de Buenos Aires
La elección del 18 de mayo será decisiva no solo para definir el mapa político de la Legislatura porteña, sino también para observar el comportamiento del electorado en un contexto de alta polarización política, crisis económica y preocupaciones sociales crecientes. La capacidad de los distintos candidatos para articular propuestas que respondan a las demandas de seguridad, empleo, justicia y calidad de vida será clave para definir los resultados.
El PRO, si bien conserva un núcleo importante de apoyo, deberá adaptarse a un electorado más diverso y exigente, enfrentando no solo a los partidos tradicionales, sino también a fuerzas emergentes y a una ciudadanía que busca alternativas claras para poner límites a las gestiones tanto nacionales como locales.
Por último, el resultado electoral tendrá un impacto directo en la gobernabilidad de la Ciudad, la implementación de políticas públicas y la definición de la agenda política para los próximos años, en un escenario en el que el diálogo interjurisdiccional y la coordinación entre distintos niveles de gobierno serán más necesarios que nunca.
