El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires habilitó la primera etapa del nuevo Puente Labruna, una obra de infraestructura vial considerada estratégica para mejorar la circulación en el barrio de Núñez y en uno de los corredores de mayor crecimiento urbano de los últimos años. La intervención forma parte de un plan integral de reorganización del tránsito en la zona norte porteña y busca optimizar la conexión entre distintos accesos, reducir tiempos de viaje y acompañar el desarrollo del área que rodea al estadio Monumental, el Parque de la Innovación y la Ciudad Universitaria.
Con la apertura de esta primera fase, el nuevo puente comenzó a operar con una capacidad significativamente superior a la de la estructura anterior. El diseño incorpora dos carriles por sentido de circulación, lo que prácticamente duplica el flujo vehicular que podía absorber el viejo paso y permite una vinculación más eficiente entre la Avenida del Libertador, la Autopista Lugones y los distintos accesos ubicados sobre la franja costera.
Desde el Ejecutivo porteño señalaron que el proyecto responde a una transformación urbana que experimentó el sector durante los últimos años, impulsada por la construcción de nuevos desarrollos inmobiliarios, espacios educativos, centros de innovación y la creciente actividad deportiva y recreativa que concentra el área.
La obra adquiere especial relevancia debido a la intensa circulación que se registra en la zona durante eventos masivos, partidos de fútbol, recitales y actividades universitarias, situaciones que históricamente generaban importantes demoras y cuellos de botella en los accesos.
A partir de la puesta en marcha del nuevo esquema vial, también comenzaron a implementarse modificaciones en el sentido de circulación de algunas calles cercanas. Una de las principales novedades es que la avenida Udaondo pasará a funcionar con sentido único hacia Avenida del Libertador, mientras que la calle Campos Salles, ubicada en forma paralela, se convertirá en la nueva vía de salida desde Libertador hacia la Autopista Lugones.
Las autoridades explicaron que esta reorganización permitirá distribuir de manera más equilibrada el tránsito vehicular y reducir las interferencias que se producían en los cruces tradicionales.
Como parte de los cambios operativos, también fueron relocalizadas las paradas de las líneas de colectivos 28 y 42, adecuando sus recorridos al nuevo diseño vial y facilitando las tareas de circulación y ascenso de pasajeros.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, recorrió las obras acompañado por el ministro de Infraestructura, Pablo Bereciartua, y el presidente de Autopistas Urbanas S.A., Juan Pablo Fasanella.
Durante la visita, el mandatario destacó la importancia estratégica de la intervención para el desarrollo urbano de la Ciudad. “Estamos llevando adelante una obra que transforma uno de los sectores más dinámicos de Buenos Aires. Mejoramos la conectividad, ordenamos la circulación y eliminamos barreras urbanas para que miles de vecinos puedan trasladarse de una manera más rápida y segura”, expresó.
Según explicaron desde el Gobierno porteño, la habilitación actual representa solamente la primera etapa de un proyecto de mayor alcance que continuará ejecutándose durante los próximos meses.
La segunda fase contempla la construcción de nuevas conexiones vehiculares que permitirán descender hacia la Autopista Lugones directamente desde el Puente Labruna, además de una nueva rama de acceso desde la avenida Cantilo que facilitará el ingreso al corredor vial.
Estas nuevas vinculaciones buscan optimizar los movimientos de entrada y salida del sector, disminuyendo las maniobras conflictivas y distribuyendo mejor el flujo de tránsito en horarios de alta demanda.
El proyecto no se limita únicamente a la circulación automotor. Dentro de las próximas etapas también se prevé la incorporación de infraestructura destinada a la movilidad sustentable y al uso recreativo del espacio público.
Entre las obras programadas figura la construcción de una nueva pasarela peatonal que permitirá atravesar el sector de manera segura, favoreciendo la conectividad entre ambos lados del corredor vial. A esto se sumará una bicisenda especialmente diseñada para integrar la red de ciclovías existente con los nuevos desarrollos urbanos de la zona.
Asimismo, el plan contempla la creación de dos explanadas ubicadas en los accesos al puente, concebidas como espacios de encuentro y permanencia para vecinos y visitantes. Según adelantaron las autoridades, estos sectores incluirán áreas gastronómicas y espacios de uso recreativo, buscando potenciar la integración entre infraestructura vial y espacio público.
Desde el Ministerio de Infraestructura remarcaron que la transformación del sector acompaña el fuerte crecimiento que experimentó el entorno del Parque de la Innovación, el desarrollo de nuevas propuestas educativas y tecnológicas, y la consolidación de un corredor urbano que concentra cada vez más actividades culturales, deportivas y académicas.
La zona de Núñez y Belgrano viene atravesando una profunda renovación en materia de infraestructura durante los últimos años, con proyectos orientados a mejorar la movilidad, ampliar los espacios públicos y fortalecer la conexión entre distintos barrios del norte porteño.
En ese contexto, la modernización del Puente Labruna aparece como una pieza central dentro de una estrategia integral destinada a eliminar barreras físicas, agilizar los desplazamientos diarios y acompañar el crecimiento urbano que registra el área.
Las autoridades estiman que, una vez finalizadas todas las etapas previstas, el nuevo sistema vial permitirá reducir considerablemente los tiempos de viaje y mejorar la experiencia de circulación para miles de automovilistas, usuarios del transporte público, ciclistas y peatones que transitan diariamente por uno de los puntos más transitados de la Ciudad de Buenos Aires.
