La Ciudad lanzó un plan de obras hidráulicas en más de 15 barrios para reducir inundaciones y mejorar el drenaje urbano

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires puso en marcha un amplio plan de obras pluviales destinado a optimizar el sistema de drenaje urbano y disminuir el riesgo de anegamientos en distintos barrios porteños durante episodios de lluvias intensas. El programa contempla más de 15 intervenciones distribuidas en diferentes zonas de la Capital Federal e incluye ampliaciones de conductos, readecuaciones de infraestructura existente, reparaciones estructurales y tareas de limpieza sobre la red hidráulica.

Desde la administración porteña informaron que las obras prevén la construcción de más de cinco kilómetros de nuevos conductos pluviales y beneficiarán de manera directa a más de 50.000 vecinos. Según explicaron, las intervenciones fueron definidas a partir de relevamientos técnicos, estudios hidráulicos y reclamos registrados por residentes en sectores históricamente afectados por acumulación de agua y dificultades de escurrimiento.

Las tareas se integran además al denominado Plan Hidráulico de la Ciudad, una estrategia de infraestructura que desde su implementación ya ejecutó más de 83 kilómetros de obras en distintas cuencas consideradas críticas, entre ellas las de los arroyos Maldonado, Vega, Cildañez y Medrano. El objetivo general es fortalecer la capacidad de respuesta del sistema pluvial frente a tormentas cada vez más intensas y frecuentes.

Uno de los elementos centrales del nuevo esquema de planificación es la utilización de un “mapa de calor” elaborado en base a denuncias, reclamos y reportes registrados durante fenómenos meteorológicos severos. Esta herramienta permite identificar los puntos con mayores niveles de acumulación de agua y definir con mayor precisión qué tipo de intervención resulta necesaria en cada sector de la Ciudad.

Según detallaron desde el Ejecutivo porteño, las obras fueron divididas en tres grandes categorías. La primera corresponde a ampliaciones de red, que incluyen la construcción de nuevos conductos, sumideros y bocas de registro para aumentar la capacidad de drenaje. La segunda contempla readecuaciones de infraestructura existente, mediante el reemplazo o modificación de conductos considerados insuficientes. Finalmente, la tercera categoría abarca reparaciones puntuales destinadas a recuperar el correcto funcionamiento de sectores deteriorados de la red pluvial.

Entre las intervenciones ya finalizadas aparece una obra desarrollada en el barrio de Liniers, sobre la calle Ercilla entre Oliden y Larrazábal, donde se ejecutó una ampliación de red que incorporó 272 metros de nuevos conductos y ocho sumideros adicionales. Según la Ciudad, los trabajos benefician de forma directa a más de 5.300 vecinos.

En Agronomía también se completó una intervención hidráulica en el sector comprendido por las calles Gutenberg, Helguera y Cuenca. Allí se incorporaron 211 metros de conductos y mejoras destinadas a optimizar el drenaje superficial, alcanzando a aproximadamente 6.200 residentes de la zona.

Otro de los focos importantes del plan se concentra en Palermo, donde se desarrollan dos intervenciones de gran escala. La primera corresponde a la readecuación de la red sobre Zapata entre Dorrego y Concepción Arenal, incluyendo 200 metros de nuevos conductos y nueve sumideros. La segunda, actualmente en ejecución, abarca el área de Dorrego, Figueroa Alcorta y Del Libertador, donde se proyecta sumar 1.200 metros de infraestructura hidráulica y adecuar tres sumideros existentes.

En Villa Santa Rita avanza una ampliación de red sobre Remedios de Escalada de San Martín y Magariño Cervantes, con más de 374 metros de conductos y 45 sumideros nuevos. De acuerdo con las estimaciones oficiales, la obra impactará positivamente sobre alrededor de 6.000 vecinos.

Por su parte, en Villa Devoto se ejecutan trabajos hidráulicos en Coronel Ramón Lista y José Pedro Varela, entre Bermúdez y Cervantes, donde se incorporarán 800 metros de conductos y diez nuevos sumideros.

El plan también contempla obras en Parque Chacabuco, con una ampliación sobre Zuviría entre Del Barco Centenera y Del Buen Orden que incluye más de 440 metros de conducto. Paralelamente, se desarrolla la limpieza de 400 metros de infraestructura pluvial en Balbastro y Cachimayo para mejorar el escurrimiento del agua en la zona.

En Flores se lleva adelante una ampliación de red sobre Fray Cayetano Rodríguez entre Avellaneda y Bacacay, incorporando más de 300 metros de nuevos conductos. Mientras tanto, en Parque Chas se desarrolla una obra sobre Ávalos entre Ballivián y Londres, con más de 130 metros de infraestructura adicional.

Otro de los barrios alcanzados es Núñez, donde se realizan readecuaciones sobre distintas cuadras de Vilela y O’Higgins, incorporando más de 300 metros de conductos, nuevos sumideros y bocas de registro.

En Barracas se ejecutan tareas de reparación sobre la calle Iriarte, mientras que en Constitución avanzan trabajos de limpieza y recuperación de aproximadamente 900 metros de conductos sobre Juan de Garay entre Solís y Sarandí.

La Ciudad también interviene en Villa Lugano, donde se desarrollan tareas de limpieza de conductos en Larrazábal y Coronel Roca. Allí se extrajeron más de 1.000 metros cúbicos de sedimentos acumulados, considerados uno de los principales factores que dificultaban el drenaje en episodios de lluvia.

Por otro lado, el plan prevé nuevas obras en Villa Crespo, sobre Acevedo entre Ramírez de Velazco y Vera, donde se proyecta la incorporación de más de 330 metros de conductos y 18 sumideros. En Boedo, en tanto, ya se encuentra en ejecución una ampliación sobre Inclán entre Muñiz y La Plata.

En paralelo a estas intervenciones, la Ciudad continúa desarrollando trabajos de limpieza sobre el Arroyo Cildañez, en Villa Soldati. Allí se prevé remover más de 32.000 metros cúbicos de sedimentos acumulados dentro del tramo entubado del arroyo, una tarea considerada clave para mejorar el funcionamiento hidráulico en una zona donde viven alrededor de 360.000 personas.

Desde el Ministerio de Espacio Público señalaron además que continúan las tareas permanentes de mantenimiento sobre toda la red pluvial porteña, incluyendo la limpieza periódica de más de 30.000 sumideros y el control de 10.000 bocas de registro. También se realizan inspecciones sobre estaciones de bombeo, pasos bajo nivel y sistemas especiales de drenaje, especialmente durante alertas meteorológicas.

Con este nuevo paquete de intervenciones, el Gobierno porteño busca fortalecer la infraestructura hidráulica de la Ciudad y reducir el impacto de las lluvias intensas en zonas históricamente afectadas por anegamientos. La estrategia combina obras de gran escala, mantenimiento preventivo y monitoreo permanente para mejorar la capacidad de respuesta del sistema pluvial frente a eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes.

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