El Gobierno porteño avanza con la construcción del nuevo Centro de Diagnóstico Porteño (CEMAR 4) en el barrio de Palermo. El edificio, que tendrá cinco niveles entre subsuelo, planta baja y tres pisos superiores, incorporará más de 25 consultorios, un sector de diagnóstico por imágenes de alta complejidad y una farmacia propia. La iniciativa forma parte del plan de fortalecimiento de la atención médica ambulatoria y apunta a descentralizar la demanda hospitalaria en la zona norte de la Ciudad.
El proyecto impulsado por el Ministerio de Salud busca ampliar la capacidad de atención del sistema público mediante espacios preparados para resolver consultas y estudios de mediana complejidad sin necesidad de derivar a los pacientes a hospitales de mayor escala.
Tecnología y espacios destinados al diagnóstico
Uno de los sectores principales del nuevo centro estará ubicado en el primer piso, donde funcionará el área de diagnóstico por imágenes equipada con aparatología moderna. Allí habrá salas destinadas a ecografías, rayos X y densitometría ósea, además de oficinas para informes médicos y análisis de estudios. El objetivo es facilitar el acceso de los vecinos a controles preventivos y seguimientos médicos cerca de sus hogares, reduciendo tiempos de espera y mejorando la atención.
Consultorios y especialidades médicas
La distribución interna del edificio contempla una amplia oferta de atención ambulatoria. Se habilitarán más de 25 consultorios externos para distintas especialidades médicas, incluyendo espacios específicos para toco-ginecología, estudios de audiometría y controles cardiovasculares como Holter y electrocardiogramas.
En el tercer nivel funcionará el área de salud odontológica, equipada para realizar radiografías panorámicas dentales. Por su parte, el segundo piso contará con un sector de enfermería, boxes para extracción de sangre y áreas de esterilización destinadas a prácticas ambulatorias.
Espacios de acompañamiento y servicios complementarios
La planta baja incluirá un Centro de Día orientado al acompañamiento de pacientes que requieren seguimiento cotidiano y atención integral. Este espacio dispondrá de sectores de preparación y salones de usos múltiples destinados a distintas actividades.
Además, el nuevo edificio contará con una farmacia propia para la entrega de medicamentos y un sistema digital de gestión de turnos que permitirá agilizar la acreditación y organización de las consultas.
Con esta obra, la Ciudad busca continuar fortaleciendo la Red de Cuidados Progresivos, acercando servicios médicos especializados y tecnología de diagnóstico a distintos barrios para mejorar el acceso a la salud pública y optimizar la atención de los vecinos.
