Las maniobras de la constructora del derrumbe de Parque Patricios que investiga la Justicia.

La investigación judicial por el derrumbe en el complejo habitacional PROCREAR del barrio porteño de Parque Patricios reúne una serie de pruebas que apuntan a la empresa constructora Constructora Sudamericana S.A..

La causa por estrago culposo tramita en la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N.º 31, a cargo de la fiscal María del Rosario Salvetici. En el expediente ya aparecen distintos testimonios que cuestionan la actuación de la compañía tanto antes como después del colapso.

El derrumbe ocurrió cuando una losa de aproximadamente 50 por 70 metros se desplomó sobre un estacionamiento subterráneo, destruyó numerosos vehículos y obligó a evacuar a más de 200 vecinos. El incidente se registró en el Sector 2 del complejo, donde la empresa realizaba trabajos para resolver filtraciones que habían sido denunciadas desde 2022.

Según declaró el administrador del predio, el problema estructural afectaba principalmente a las cocheras del subsuelo. Durante años se había solicitado intervención tanto al Banco Hipotecario —impulsor del fideicomiso del proyecto y responsable inicial del mantenimiento— como posteriormente a la empresa constructora.

Las filtraciones se producían por lluvias y fallas en el sistema de drenaje del patio central ubicado sobre el estacionamiento. Entre 2023 y comienzos de 2026, la constructora fue intimada mediante correos electrónicos, notificaciones formales y dos cartas documento.

La primera no tuvo respuesta. En la segunda, la empresa aseguró que iniciaría reparaciones, aunque indicó que no firmaría ningún convenio formal para documentar esos trabajos. Durante ese período se realizaron arreglos superficiales que no resolvieron el problema.

Ante la continuidad de los reclamos, en febrero de este año la empresa llevó excavadoras y maquinaria pesada para realizar una intervención más profunda en el drenaje del patio central.


La maniobra sospechosa tras el derrumbe

En los días previos al colapso, operarios de COSUD trabajaban con maquinaria dentro del complejo para mejorar el sistema de drenaje. El derrumbe ocurrió finalmente en la madrugada del 3 de marzo.

Después del incidente, representantes de la empresa se presentaron en el lugar para manifestar su disposición a colaborar. Sin embargo, en la causa quedó registrada una situación que despertó sospechas.

Una inspectora convocada por la Oficina de Siniestros de la Ciudad declaró que, mientras ella documentaba el lugar con fotografías y videos y resguardaba muestras para el expediente, personal de la constructora intentó que se utilizaran muestras previamente recolectadas por la propia empresa.

Según relató ante la fiscalía, explicó que debía verificar personalmente la extracción de cada muestra y su procedencia, ya que ese procedimiento era exigido por la fiscalía. Tras esa aclaración, los representantes de la empresa aceptaron colaborar bajo las condiciones establecidas.


El pedido de investigación de las víctimas

El abogado Fernando Burlando, que representa a más de 100 damnificados, solicitó que se investigue no solo a la empresa constructora y a sus directivos, sino también a los profesionales responsables del diseño, cálculo estructural, dirección y control de la obra.

Entre los reclamos, denunciaron una presunta contaminación de la escena del derrumbe. Según la presentación judicial, cuatro días después del colapso habría ingresado una retroexcavadora al área afectada, cuando el edificio todavía permanecía evacuado.

Los denunciantes sostienen que el uso de maquinaria pesada podría haber alterado evidencia relevante para la investigación. En el escrito presentado ante la Justicia se advierte que esa intervención podría haber implicado modificación de la escena, destrucción de pruebas u ocultamiento de elementos clave.

Además, solicitaron:

  • una pericia técnica independiente,
  • la intervención de la Brigada Especial de Rescate USAR de la Policía Federal Argentina, especializada en derrumbes urbanos,
  • el acceso a todos los documentos de obra, como planos, memorias de cálculo y libro de obra,
  • el resguardo de registros de cámaras de seguridad públicas y privadas cercanas al lugar,
  • y la toma de testimonios a vecinos y testigos.

Qué reveló el informe técnico preliminar

Las muestras recolectadas en el informe técnico preliminar sugieren que el colapso pudo haber estado vinculado a sobrecarga estructural y falta de mantenimiento, aunque todavía no se trata de conclusiones definitivas.

Entre los daños detectados se registraron:

  • fisuras verticales y horizontales en paredes externas,
  • filtraciones persistentes de agua,
  • manchas de humedad,
  • sectores donde las vigas presentaban hierros expuestos sin el hormigón de recubrimiento.

Además, sobre la losa se encontró un relleno de aproximadamente 40 centímetros de tierra cubierto con una capa tipo laja. Esa carga adicional, sumada a las filtraciones de agua que no drenaban correctamente, habría contribuido al deterioro estructural que finalmente derivó en el derrumbe.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *