“Buscamos que los vecinos puedan vivir y disfrutar la noche con tranquilidad y comodidad”, expresó el Jefe de Gobierno, Jorge Macri. En ese marco, la Ciudad continúa avanzando con una segunda etapa del Plan de Recambio Tecnológico del alumbrado público, una iniciativa orientada a optimizar el consumo energético y reforzar la seguridad en el espacio urbano.
Actualmente, el sistema de iluminación porteño funciona íntegramente con tecnología LED, que se caracteriza por una mayor durabilidad, un ahorro energético superior al 50% y un esquema de mantenimiento que permite controlar el funcionamiento de las luminarias en tiempo real. Desde el inicio de la gestión ya se renovaron 42 mil artefactos de un total que supera las 200 mil luces distribuidas en toda la Ciudad, y el 96,2% de ellas cuenta con monitoreo mediante sistemas de telegestión.
Dentro de ese universo, más de 62 mil corresponden a luminarias peatonales, que se diferencian de las viales por su función específica de mejorar la visibilidad y la percepción de seguridad en los barrios. Estos equipos iluminan un radio más amplio, ya que se encuentran instalados por debajo de la copa de los árboles, lo que permite una mejor distribución de la luz a nivel del suelo.
“Seguimos impulsando la modernización del alumbrado público para que los vecinos estén más protegidos cuando salen a trabajar o cuando se mueven por su barrio”, afirmó Jorge Macri. Y añadió: “Queremos que la noche sea un momento disfrutable y seguro. Con las nuevas luminarias no solo se mejora la visibilidad de las cámaras de seguridad, sino que también la Ciudad se ve más iluminada y atractiva”. Durante una recorrida junto a vecinos, el Jefe de Gobierno estuvo acompañado por el ministro de Espacio Público e Higiene Urbana, Ignacio Baistrocchi, y la directora general de Alumbrado de la Ciudad, Magdalena Aybar.
Uno de los pilares de la gestión es el programa “Parques Seguros”, que tiene como objetivo ampliar el uso de los espacios verdes durante el horario nocturno. En ese sentido, ya se realizaron intervenciones en 85 parques y plazas, y para este año está previsto avanzar con obras en una cantidad equivalente de espacios públicos. Las tareas no se limitan a la incorporación de nuevos puntos de luz, sino que incluyen la repotenciación de los existentes mediante el reemplazo por equipos de mayor rendimiento, capaces de ofrecer más iluminación —medida en lúmenes— sin incrementar el consumo energético. Al respecto, Baistrocchi destacó: “Incrementar la iluminación no es solo una cuestión de visibilidad, sino también de seguridad. Estamos fortaleciendo el alumbrado, reduciendo el consumo de energía y aprovechando de manera eficiente el mobiliario urbano ya instalado”.
El Plan de Recambio Tecnológico también incorpora criterios de economía circular. Dado el rápido avance de la tecnología LED, la renovación comenzó con los equipos colocados entre 2013 y 2017. Bajo una lógica sustentable, las luminarias retiradas no se descartan: se conserva la carcasa original y se reemplazan únicamente los componentes internos, como las placas LED y los drivers. Entre los ejemplos más destacados se encuentran las intervenciones sobre la avenida del Libertador, donde ya se realizaron más de 1.100 renovaciones, y distintos tramos estratégicos de las avenidas Santa Fe, San Martín y Chorroarín.
