Finalizaron las tareas de reacondicionamiento integral en la Plaza Jorge Luis Borges, ubicada en Austria 2529, esquina Avenida Las Heras, a pocos metros de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno y del Museo del Libro y de la Lengua. El espacio, situado en el barrio de Recoleta (Comuna 2), fue transformado para reforzar su perfil cultural y mejorar sus condiciones de uso.
Con aproximadamente 2.000 metros cuadrados, se trataba de un ámbito verde de escala barrial, destinado principalmente al descanso y la contemplación, con circulación limitada y sin un elemento convocante que destacara su identidad vinculada al autor argentino.
Una intervención con identidad temática
El proyecto tuvo como propósito optimizar la funcionalidad, la accesibilidad y la calidad ambiental del lugar, atendiendo las necesidades de vecinos, estudiantes y visitantes del circuito cultural cercano.
La propuesta incorporó un nuevo eje central: un recorrido con forma de laberinto, inspirado en la obra de Jorge Luis Borges. Este trazado, construido sobre el solado existente, utiliza el mismo material y se delimita mediante planteras con especies ya presentes en el predio, lo que permite integrar el diseño con la vegetación original.
Además, se reorganizaron sectores internos para enriquecer la experiencia espacial y generar un paseo más dinámico y simbólico.
Más accesibilidad y equipamiento
Uno de los ejes principales fue garantizar la inclusión. Se sumó una rampa que conecta el laberinto con el sector elevado, asegurando una circulación continua y accesible para todas las personas.
También se incorporó nuevo mobiliario urbano —bancos y equipamiento funcional— para fomentar la permanencia, el encuentro y el disfrute del espacio público. Estas mejoras apuntan a diversificar los usos y acompañar el carácter reflexivo y cultural del entorno.
En paralelo, se intervino una medianera con tareas de reparación y la creación de un mural temático que refuerza la impronta literaria del lugar, aportando un nuevo atractivo visual y simbólico.
Un espacio más inclusivo y activo
La renovación permitió consolidar la plaza como un ámbito público accesible, cultural y adaptable a distintos usos. La intervención potencia su valor como punto de encuentro para residentes, estudiantes y visitantes, y revitaliza un sector con alto contenido simbólico dentro del paisaje urbano porteño.
Con esta puesta en valor, el entorno inmediato de la Biblioteca Nacional suma un espacio renovado que invita al recorrido, la contemplación y la apropiación comunitaria.
